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| ¿Qué es el Visualófono? |
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Es la herramienta que hemos diseñado para realizar nuestras sesiones de vídeo en directo. Nos permite modificar de manera independiente cada parámetro como tamaño, posición, color e intensidad de las imágenes en tiempo real, ya se trate de objetos, personajes o fondos. Así, podemos tener varios elementos proyectados en una superficie y generar interacciones según nos demande el guión, la actividad sobre el escenario, el público o por ejemplo, nos sugiera el ritmo de la música.
Los distintos elementos visuales que acompañan al espectador se entremezclan, interactúan, aparecen y desaparecen, crecen y mutan abriendo un amplio espectro de maniobra para narrar aquello que nos interesa de manera efectiva. El nuevo matiz que adquiere constantemente cada elemento, es inherente a un lenguaje que se adapta constantemente al hilo argumental en el que nos sumergimos para intensificar el mensaje esencial de la obra o sesión.
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| ¿Qué particularidades tiene? |
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El visualófono nos permite ampliar las posibilidades del vídeo en directo integrando características de otros medios y adaptándolas para crear nuestro propio formato. Así, a la hora de desarrollar la herramienta atendemos a cómo se articula una escenografía en teatro, qué particularidades tienen los diferentes montajes en el cine y la publicidad, de qué recursos se vale la animación... como elementos mínimos y máximos de nuestro lenguaje.
Permite al ejecutante configurar las propiedades de los elementos gráficos (objeto-personaje) en función del hilo argumental, de las ideas y sensaciones que quiera comunicar dando respuesta inmediata a los estímulos del entorno. |
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| ¿Cómo funciona? |
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El visualofono permite modificar en tiempo real y de manera independiente para cada elemento proyectado varios parámetros. Así, jugamos con el tamaño, la posición, la intensidad, la iluminación y el color de cada objeto.
Jugando con estos parámetros -tamaño, posición, iluminación y color- dotamos de expresión a cada uno de los objetos-personaje. Dicha expresión crece y varía en el tiempo y nos permite transmitir sensaciones diferentes según lo demande la sesión. El valor semántico del objeto se ve constantemente modificado por su situación en el plano, la posición relativa respecto a los otros elementos, la intensidad de la luz que recibe, etc. para cumplir las diferentes funciones que demande el transcurso de la pieza, obra o sesión. Así, facilita la comunicación del desarrollo conceptual al que asiste el espectador.
Es posible iluminar una escena o sólo parte de ella, acercar o alejar cada elemento, moverlos a nuestro antojo por el espacio de proyección. Así como intercambiar la función de cada elemento: en un momento dado, un objeto del decorado puede convertirse en personaje principal o viceversa.
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